La falacia maltusiana

Aunque la tasa de crecimiento de la población humana es cada vez menor, en el año 2050 casi se habrán alcanzado los 10.000 millones de habitantes. Hoy en día somos unos 6.000 millones, pero en opinión de algunos investigadores sólo unos 2.000 millones de habitantes podrían vivir con estándares europeos sin comprometer el futuro de la biosfera. Esto puede llevar a pensar que los 800 millones de desnutridos que hay en el planeta son una consecuencia inevitable del crecimiento demográfico, recayendo la responsabilidad de tan dramática situación sobre los países pobres, ya que generalmente tienen las más altas tasas de natalidad. Como dicen los yanquis esto no es más que “bullshit” o, como diríamos nosotros, “caca de la vaca” que, en el mejor de los casos, obstruye los oídos del poderoso y anestesia su conciencia. En el peor, denota una hipocresía repleta de malicia maloliente. Para empezar, diré que no toca menos tarta por el mero aumento del número de comensales, ya que la tarta es cada vez más grande y puede serlo mucho más todavía. Esto se debe a que la capacidad productiva depende de muchos factores, tales como el desarrollo hídrico, la mejora genética, las inversiones en la cabaña ganadera, en equipamiento agrícola…etc. Según varios estudios, que tienen en cuenta diferentes escenarios de desarrollo tecnológico, la población de una región podría llegar a incrementarse en un factor de diez o más sin poner en riesgo su seguridad alimentaria. De hecho, la relación entre la oferta de alimentos y los requerimientos nutricionales a escala mundial no ha dejado de aumentar, a pesar del crecimiento demográfico. Sin embargo, la situación es profundamente asimétrica, especialmente en África que vive una situación de deterioro progresivo. Lo cierto es que en la mayoría de los países del mundo los niveles de productividad están muy por debajo de lo que podrían conseguir mediante el acceso a los conocimientos y tecnologías que explota una minoría. Quiere esto decir que la inseguridad alimentaria de una parte del planeta se produce debido a la mala distribución de recursos, la falta de interés de los países ricos por difundir y aplicar las técnicas que precisan muchos países en situación crítica. Paradójicamente, la producción agrícola mundial ha disminuido drásticamente desde 1980. Esto se debe a que los países exportadores procuran evitar la acumulación de excedentes. Y se acumulan excedentes porque la demanda cae, y la demanda cae porque hay pobreza. Es decir, los países ricos producen menos porque hay demasiados desnutridos y muy poca solidaridad.