Dice el sabio que el verdadero saber es saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe. Y que sobre la verdad reposa la felicidad, la verdad sobre el saber que no se sabe, sobre la ilusión puede estarlo el placer, mas sin dudar, la mejor actividad es pacer y rumiar la verdad. Dirás que es ilusión, que la verdad no existe, que verdad son los sueños mientras duran y la vida es de verdad porque vivir es soñar ¿Se imagina la verdad de la vida? La verdad de la vida se la imagina. Y yo digo, resiste, que son palabras de duro que no valen un duro, de niño de teta, de la peseta marioneta, así que no me vengas con memeces, pelele, que sólo la verdad permanece, el error se desvanece, y aunque no apetece la verdad a veces, pues escuece, la mentira siempre son heces, y que mal huele. La verdad es para el sabio lo que la belleza para el sensible, mas no hay sabio sin sensibilidad ni belleza sin verdad ¿y su compañera? La más bella, la humildad. La verdad es una, no la quieras deformar, que no es media verdad una. Ni hacen una entera dos medias verdades, que la verdad de verdad es la pera, y es que sólo la verdad espera más allá de las edades. Así pues, construye con la mentira una inmensa pira y hazle fuego, te lo ruego, que la vida verdadera es la sincera, y ya te las arreglarás luego con el disfrute de tu libertad, que te dio la verdad. Y como con un cutter corto ya.

