Una egocéntrica interpretación del cuadro de Magritte: lo veo con el corazón y nada hay más cerca de él que el resto de mí. En primer lugar, me tengo por un misterio inagotable, que no se reduce a nada que tú puedas observar. Que no es reproducible por muy sofisticada que llegue a ser la tecnología de la clonación o el retrato artístico. Que mi naturaleza no sólo es misteriosa y singular, sino contradictoria y en permanente tensión, que es causa de un ávido movimiento de búsqueda. Tal y como habría dicho Walt Whitman, puede decirse que albergo multitudes. Sin embargo, lo que tú puedes llegar a ver es lo que veo yo también, aunque no es lo más fácil el acompañarme en esta búsqueda permanente y permanentemente insatisfactoria de uno mismo. Lo que tú y yo observamos de nosotros es una fracción relativamente poco interesante del inmenso horizonte que tenemos por delante. Nuestra lucha es por liberarnos de la limitación que nos condena a permanecer de espaldas a las profundidades del rostro fluctuante.
Quiero agradecer a Lughnasad su sugerencia de que esta explicación, así como el mostrar el cuadro con un detalle apreciable, podría ser interesante para otros.



Lughnasad dijo:
Julio 26, 2007 a 12:01 pm
Agradecido yo, por mostrarnos un cuadro tan impactante. Y que conste que yo no he hecho nada.
enrri dijo:
Julio 29, 2007 a 9:57 am
En mi modesta opinión, este cuadro representa la posmodernidad.
Baudrillard, Deleuze, Dalí, Borges, etc.
Todos ellos pintaron este cuadro.
Fijaros: el espejo refleja el libro apoyado en la balda, pero no refleja al hombre. El espejo refleja objetos pero no logra reflejar la conciencia humana. Hay dos espejos realmente: el de Platón y el de Deleuze.
luciernagas dijo:
Julio 30, 2007 a 8:06 am
Tu llamada de atención es muy interesante e invita a la reflexión. ¿Qué significa que el espejo refleje las cosas pero no la conciencia? Tal vez quiera señalar que la conciencia humana es insondable o incluso que no existe otra realidad más fundamental que la propia conciencia. No me tengo por posmoderno e intuyo que hay algo profundamente erróneo en el idealismo, aún así mantengo esta inquietante pintura como embajador luminiscente.
luciernagas dijo:
Agosto 28, 2007 a 10:45 am
Recientemente, he leído unas palabras de George Bernard Shaw que me hicieron recordar este cuadro. El hombre dijo algo así: “el espejo refleja el rostro y el arte la conciencia”. Magritte podría estar afirmando de manera paradójica esta intuición.