Sueño con la vida como un tejido elaborado artesanalmente con hilos multicolores. Sigue un patrón idealmente simétrico a través del pensamiento, de la razón, pero en la práctica no es perfecto. Su belleza descansa tanto en la aparente simetría como en su imperfección, que no es casual ni parece el producto de la incapacidad, sino que es sintomático de una incertidumbre que se encuentra en el corazón de cada cosa. Se trata de una espontaneidad creadora, de una intuición natural. Esta incertidumbre es la puerta del misterio. El color de la urdimbre, la diversidad del tejido, supone una oportunidad, quizás única, para el aprendizaje y, por consiguiente, para el cambio. ¿Acaso eres tú el tejedor?
Gatos
Noviembre 29, 2007 a 8:19 am (10. Diezmito)
Una noche no hace mucho, pero muchas hacen ciento. ¡Vaya!, se me ha ido la chaveta. Esto va sobre gatos, así que comenzaré de nuevo, espero que con más fortuna. Una noche no hace mucho, soñé que un gato saltaba a los pies de mi cama. Fue un sueño extraordinariamente vívido, el cual había tenido mi madre antes que yo. El gato avanzaba sigilosamente hacia mi cara y, por algún extraño motivo yo no debía permitir que eso ocurriera. Cuando casi se encontraba sobre mi pecho me sentía paralizado de terror, abrí los ojos y era incapaz de moverme. Incluso despierto fui presa del encanto de mi sueño, al menos por unos segundos que me parecieron horribles. A pesar de mis temores, cabe decir que los gatos son considerados animales benefactores en culturas muy diferentes. Es sabido que los egipcios los veneraban a través de la diosa Bastet, protectora del hombre, muchas veces representada en la forma de un gato con un cuchillo en una pata cortando la cabeza de Apofis, la serpiente que simboliza a los enemigos de Ra. Es interesante destacar que otras culturas también asocian gatos y serpientes. Así, tanto en la cábala como en el budismo, el gato y la serpiente se asocian para simbolizar el pecado. Los budistas reprochan a ambos animales ser los únicos que no se conmovieron con la muerte del Buda. Sin embargo, este desapego emocional a veces es interpretado como un gesto de sabiduría. También en la tradición china al gato se le atribuye un papel benefactor. Para los musulmanes son animales que favorecen al hombre siempre que el gato no sea completamente negro. Los gatos negros tienen siete vidas y cualidades mágicas, y a menudo simbolizan la oscuridad y la muerte. La sangre de un gato negro se utiliza en la escritura de encantamientos poderosos y quien maltrata a uno de ellos se perjudica a sí mismo, según los persas. Los gatos salvajes eran considerados animales sagrados por algunos indios americanos como los pawnee, así como por ciertos pueblos africanos, que además le atribuyen alguna capacidad clarividente. Tengo un amigo que da cobijo a varios de estos felinos. Este hombre cultiva una huerta y cuando mira al cielo suelen invadirle preocupaciones de las que yo carezco. Con frecuencia se queja de la falta de lluvias, especialmente durante este invierno que estamos viviendo, uno de los más secos que recuerdo en Galicia. Quizás debería recomendarle hacer lo que todavía hacen muchos camboyanos. En Camboya, los gatos se pasan de casa en casa en el interior de una jaula, luego cada vecino riega el gato con la finalidad de despertar sus maullidos, pues se cree que conmueven a Indra, la voluntad que traerá el agua que fecunda la tierra.
Tal vez si…
Noviembre 28, 2007 a 8:59 am (02. Doshechos humanos)
los traductores del Pentágono hubiesen conocido la variedad de japonés, llamada imperial, en la que se redactó la rendición incondicional de Japón, aprobada por el emperador Hirohito, y que se encontraba en manos del ejército norteamericano días antes de la caída de la primera bomba atómica en Hiroshima, tal vez, digo, se hubiera evitado la masacre. Tal vez si la Asociación de Judíos de la Nación Alemana no hubiese pedido públicamente el voto para Adolf Hitler en las elecciones de 1933, el genocida no las hubiese ganado. Tal vez si Dionisio el Exiguo no se hubiese equivocado a la hora de establecer la fecha del nacimiento de Jesús por encargo directo de la Iglesia, no tendríamos que admitir hoy que Jesús nació en algún momento entre los años siete y cuatro antes de Cristo, quién sabe si durante el mes de diciembre. Tal vez si el Papa Leon X no hubiese sido tan derrochador no se habría visto tentado a seguir el negocio de su predecesor Julio II de vender indulgencias, esencialmente el perdón de los pecados sin necesidad de arrepentimiento. Incluso llegaron a venderse indulgencias por adelantado, por los pecados que habrían de venir. Tal vez entonces Lutero no se hubiese rebelado ni tampoco publicado sus “Noventa y cinco tesis contra la venta de indulgencias y el dogmatismo religioso”, lo que desencadenaría la Reforma Protestante y la guerra de los treinta años. Tal vez si un médico no se hubiese equivocado en una coma, cuando expresó en su informe el contenido en hierro de las espinacas a comienzos de siglo, multiplicando así por diez su valor real, tal vez, digo, Popeye no habría sido tan célebre y nuestras madres no habrían atormentado nuestra infancia con la ingesta reiterada de esa cosa verde. Tal vez entonces nos hubiesen permitido comer ingentes cantidades de chocolate con almendras, mucho más abundante en hierro. Tal vez si un enorme pedazo de roca procedente del espacio exterior no hubiese impactado con la Tierra hace 65 millones de años, los dinosaurios no se habrían extinguido y los mamíferos seguiríamos siendo patéticas criaturas de comportamiento ratonil escondidas en pequeñas guaridas; luego no habría seres humanos discurriendo historias para Mickey Mouse, ni vulgares divulgadores iniciando escritos sobre la contingencia histórica con la expresión tal vez si…
M
Noviembre 27, 2007 a 9:29 am (02. Doshechos humanos)
La otra noche vi por vez primera “M, el vampiro de Düsselforf “. Es una película brillante, a la altura de las mejores obras del cineasta extraordinario que fue Fritz Lang. Tiene escenas memorables e invita a reflexionar sobre la justicia y la responsabilidad moral, pero no es de la película de lo que quiero escribir ahora, tampoco sobre la conciencia de la libertad. No me embarcaré en ninguna sesuda reflexión filosófica ni es mi intención profundizar en los intrincados misterios de la mente humana. En este momento, lo que centra mi interés es el vampiro. M tenía por nombre Peter Kürten. Nació en 1883 en Köln, Alemania, en el seno de una familia muy pobre. Eran trece hermanos viviendo hacinados en una pequeña habitación junto a su madre y un padre alcohólico sin trabajo, que periódicamente les dedicaba brutales palizas, incluyendo reiteradas violaciones a las hermanas de Peter. Logró escapar de aquel infierno a los ocho años. Durante un año vivió en la calle y robaba para comer, hasta que conoció a un drogadicto que lo introdujo en la zoofilia. Todavía no era un adolescente cuando ya sodomizaba animales que encontraba en granjas cercanas. Con dieciséis años tuvo una relación con una prostituta sadomasoquista que le ayudó a averiguar que podía ser tan sádico como lo había sido su padre. En cierta ocasión, la belleza de un cisne lo provocó de tal manera que se abalanzó sobre él desgarrándolo con las manos y exprimiéndolo hasta beber su sangre. Con frecuencia, violaba animales al mismo tiempo que los mataba, pero los animales no saciarían a semejante bestia repleta de odio. Su primera víctima fue una niña de trece años que encontró sola en una casa en la que entró a robar. Sin embargo, en aquellos tiempos fue condenado varias veces por robos y alguna agresión sexual que le llevarían a entrar y salir de prisión varias veces. En total, acumuló algo más de veinte años de cárcel, pero a los cuarenta años decidió emprender una nueva vida. Se casó con una mujer de familia acomodada, consiguió trabajo como camionero y cuidaba con esmero su aspecto físico. Sus vecinos le tenían por un ciudadano ejemplar, todo un caballero, y su mujer nunca sospechó cuando comenzó a matar en serie. Aunque padecía de eyaculación precoz, solía alcanzar el orgasmo con la muerte de la víctima. Cuando esto ocurría, dicen que se alejaba de ella exclamando: ¡así es el amor! Se entregó a la policía en 1931. Fue condenado a morir en la guillotina por el asesinato de nueve mujeres, incluidas dos niñas de catorce y cinco años, así como por llevar a cabo un total de ochenta agresiones sexuales. También fue condenado por siete intentos frustrados, ya que en tantas ocasiones sus víctimas lograron sobrevivir. Su último deseo fue poder escuchar su flujo sanguíneo en el momento de ser decapitado.
El sueño del soldado
Noviembre 26, 2007 a 8:50 am (05. Quinta esciencia)
El Ministerio de Defensa de los Estados Unidos ha ofrecido financiación para un proyecto dedicado a la investigación del sueño y de las consecuencias que conlleva su eliminación. El objetivo básico del mismo consiste en hallar la manera de mantener despierto a un soldado durante veinticuatro horas al día y siete días a la semana, sin menoscabo de sus facultades para matar. Puesto que el dinero está sobre la mesa, parece probable que este proyecto se esté desarrollando en la actualidad. El objetivo a largo plazo quizás consista en alterar genéticamente a los soldados no sólo para que sean incapaces de dormir, sino para que no lo necesiten, para que sean felices en ausencia de sueño. Lo cierto es que una persona normal resiste sin dormir unos once días como máximo. El récord fue establecido en 1965 cuando Randy Gardner, un estudiante de diecisiete años, pudo permanecer sin dormir un total de 265 horas seguidas. Otros estudios han demostrado que algunas personas son capaces de mantenerse en un estado de vigilia durante algo más de una semana. Aunque tales sujetos de experimentación no evidenciaron lesiones fisiológicas o neurológicas apreciables, todos ellos demostraron una pérdida progresiva de motivación, percepción y concentración. Es esta disfunción cognitiva lo que el proyecto trata de comprender y superar. Existen relatos de soldados que se han visto obligados a permanecer despiertos durante tres o cuatro días y yo mismo en alguna ocasión me mantuve despierto durante unas cincuenta horas. Recuerdo la experiencia como un verdadero suplicio, especialmente durante momentos puntuales de un sueño terrible que me hacían cabecear como un muñeco viejo. Me sentía como un forzudo de circo queriendo levantar con su musculosa voluntad párpados de plomo, como esos hombres abrazando grandes piedras que cargarán sobre sus hombros. Existen ciertos desórdenes neurológicos caracterizados por la disminución severa del sueño, lo que también se conoce como agripnia. Las personas que padecen el síndrome de Morvan, por ejemplo, sufren tics musculares, dolores, abundante sudoración y agripnia. Existen registros médicos de un joven francés de veintisiete años que sufría este raro síndrome y que no durmió durante varios meses. No sólo no durmió, sino que aparentemente no se cansó ni tuvo pérdidas de memoria, mayor ansiedad, ni ningún otro de los síntomas que habitualmente se asocian a la falta de sueño. Sin embargo, cada noche entre las nueve y las once, aquel hombre sufría graves alucinaciones, incluso táctiles. Supongo que fue una suerte para todos que en esos momentos no sujetase entre las manos un fusil de asalto. Pero en realidad son los políticos y no los científicos los que se afanan cada día en acabar con el peligroso sueño del soldado, que no es otro que no tener que combatir.
Irónica apología del ego
Noviembre 23, 2007 a 12:32 pm (13. Lo último)
Es un nudo en la conciencia que dificulta su fluir, como haría un rosario pasando a través de un tubo, un túnel que es la vida. Cada vez que debe pasar una cuenta, un pequeño yo, hay resistencia, hay dolor. Para evitar el dolor habría que desenredar cada nudo, cada ego, o bien morir, que es dejar el túnel. Entramos en el túnel durante el parto y lo hacemos con llantos. Entonces parecemos el Rosario de la Aurora. Mediante unos cachetes un desconocido nos enseña la primera lección, lo que significa el dolor. El sufrimiento no nos abandonará ya más, de acuerdo con el conveniente engorde de nuestro ego que llevaremos a cabo escrupulosamente. El inevitable resultado de la gula que caracterizará la travesía será un puñado de heces apestando a vanidad. La vida es sufrimiento, una obstrucción intestinal tan grave como llegue a ser el volumen de desechos que hayamos generado. Extraño estreñimiento. Para eliminar el dolor habría que llevar a cabo una tarea laxante, simplificadora, la desintegración del nudo que llevase a una identificación con el resto del hilo. Desenredar la cuerda que todo lo une. Una dilución del sólido maloliente. Romper una burbuja en la profundidad, permitir descansar a la ola serenamente en el mar. Lo que la mantiene en altura, lo que la diferencia, es la tempestad, la agitación, el sufrimiento. No hay ego sin sufrimiento y sin ego no hay sufrimiento, sino calma, infinidad, el Yo verdadero. Pero he aquí que este Yo es nada. Sólo puede conocerse trascendiendo al ego, a través del ego. El ego es fuerte porque es libre. Sin él no hay camino posible hacia al Yo. El ego es la oportunidad, sin ella no hay nada más que nada. El ego no sólo existe sino que es esencial para dar sentido a la vida. El túnel, la vida, sólo cobra sentido si se la siente. Sin nudos en la cuerda el túnel deja de existir, no se le percibe. Si hay mierda es porque hubo banquete, pero sin banquete la vida es una mierda.
Otras mafias italianas
Noviembre 21, 2007 a 10:30 am (02. Doshechos humanos)
Además de la Cosa Nostra siciliana existen otras tres mafias italianas organizadas específicamente, así como características de un enclave geográfico determinado: la Camorra, la Ndrangheta y la Sacra Corona Unita. A diferencia de la mafia siciliana, la Camorra napolitana carece de una jerarquía bien definida. La constituyen unas 100 Familias que integran a unos 7.000 miembros. Básicamente se nutre del contrabando, la extorsión a los empresarios, y del tráfico de cocaína. La mafia es el agente generador de empleo más importante de la región de Campania, estimándose en unas 100.000 las personas que trabajan para la Camorra directa o indirectamente. Según datos de 1990, sólo el tráfico de drogas daba trabajo a unas 25.000 personas. Existe una clara correlación positiva entre la distribución de poder de esta mafia y la de la Democracia Cristiana. También en el siglo XVIII surgió en Calabria la Ndrangheta, una mafia altamente estructurada. Los jefes se conocen como mamma santisima, los únicos conocedores de la santa, una sociedad secreta dentro de la organización. Los santiste, miembros de la santa, penetraron en las instituciones italianas y el poder político principalmente a través de la masonería. Las conexiones de la Ndrangheta con los masones parecen ser muy estrechas, especialmente en Calabria, tal y como ha relatado Pascuale Barreca, tal vez el único arrepentido conocido de esta organización mafiosa. El tráfico de drogas constituye su principal fuente de ingresos gracias a unas privilegiadas relaciones con los cárteles colombianos. Actualmente, la constituyen unas 155 Familias que agrupan a unos 6.000 miembros. En el 2003, la Comisión Nacional Antimafia del Parlamento italiano declaró a la mafia calabresa como la organización criminal más peligrosa de Italia. La más reciente de las mafias italianas es la Sacra Corona Unita, que tiene su centro de acción en la región de Apulia. Tiene una estructura poco ordenada, más bien horizontal, similar a la de la Camorra. Según el criminólogo Jean-Francois Gayraud, fue la política penitenciaria italiana, llevada a cabo en la década de 1950, el principal factor que permitió su desarrollo, ya que en las cárceles de Apulia se concentraron un gran número de mafiosos procedentes de otras partes del país, a los que se les obligaría a residir en la región. Incluye a unos 2.000 miembros que han hecho muy buenas migas con la mafia albanesa. De las cuatro mafias a las que me he referido, la Sacra Corona Unita es la única cuya presencia, hasta donde yo se, no se ha documentado en España, lo cual es toda una tranquilidad (suspiro irónico).
La visita del Sr. Ángel
Noviembre 19, 2007 a 9:13 am (04. Cuarto de las letras)
Aunque mi muerte se debió al error del Sr. Ángel, no se equivoca quien se refiera a lo acontecido como el resultado de su acierto. Aquella tarde buscaba a Lucía. Ambos lo hacíamos por la misma razón. Dejaría a su marido. Comprenderán mi alivio y preocupación cuando averigüen por ustedes mismos que el corazón de ese hombre está hecho del polvo que se deposita sobre las telas de araña. Una raquítica criatura de múltiples ojos que a veces reflejan la luna, pero que en realidad son tan oscuros como los rincones que habita. Sin otra cosa que comer que polvo, se mantiene viva a base de instinto y la esperanza del temblor. Lo supe pronto y quise verla. Utilicé la llave que suele ocultar en el marco de la puerta, y esperé. Nunca imaginé que aquel arácnido, con el que se había enredado en el engaño, enviaría al Sr. Ángel para matarla. Y porque no pude imaginarlo no vi como llegaba, ya que nadie le ve realmente. Una tendría que estar muerta o disponer de al menos tantas ventanas al negro interior como tiene la peor araña. La sonrisa del señor Ángel es afable y se abre como un telón de terciopelo cuidándose de no mostrar su paladar de escualo. Nadie se fija en él porque en el fondo nadie desea ver la función. Así ha sido siempre, pero reza para que él no se fije en ti. Imagino que aquella tarde no identificó el cuello apropiado. Tan sólo un instante después de entrar y arrojar a un lado las flores marchitándose, vi un reflejo fugaz, algo bello. Entonces, ya en el suelo, sentí que el calor de mi cuerpo me abandonaba y una viscosa humedad en el rostro. El olor se me antojó dulce como las manzanas de otoño. En aquel suelo morí por el certero error de un artista en lo suyo. Después de morir me levanté y dejé el apartamento, mas pude observar con sorpresa que no dejaba huellas sobre la sangre. Bajaba las escaleras sin pesadumbre, ligera como una pluma, cuando vi venir hacia mí a un hombre vestido de uniforme. En la mano izquierda portaba con olvido unas flores sedientas, mientras su otro brazo caía rígido y paralelo al cuerpo con plata oculta en el puño. El pasillo era estrecho y desde abajo me dedicó una amplia sonrisa. Pasó a mi lado como en cámara lenta sin desviar su mirada común y recuerdo que pensé: “jamás le invites a entrar”. El timbre de la puerta me despertó con terrible angustia. No se cuanto tiempo permanecí inmóvil en el dormitorio, pero no volvió a sonar. Con los pies descalzos caminé hacia el vestíbulo muerta de miedo y grité de locura cuando vi el charco de sangre.
La Filosofía Perenne
Noviembre 16, 2007 a 10:08 am (13. Lo último)
No hace mucho leí una entrevista realizada al peculiar filósofo Ken Wilber. Versaba sobre una manera intuitiva de ver el mundo, que es esencialmente común a todas las culturas y épocas, la Filosofía Perenne. Entonces recordé un libro con ese título escrito por Aldous Huxley, que había leído hace años, nutrido con fragmentos de místicos inmersos en tradiciones religiosas muy diferentes. Encuentro este asunto de mucho interés, de ahí la razón de esta introducción personal. Opino que el hombre posee una cultura en la que sumerge el imperativo biológico (sólo en cierta medida se libera de él) y le da la posibilidad de acceder a un conocimiento sin igual de la realidad. Es evidente que las culturas difieren notablemente entre sí, pero existe un sustrato general capaz de formar símbolos. Esta estructura mental profunda común, que obviamente tiene una base biológica, explica no sólo una génesis universal del lenguaje (Chomsky), sino también una coincidencia intuitiva respecto al conocimiento de lo real. Para Wilber, tales percepciones obtenidas mediante experiencias enmarcadas en tradiciones tan distintas son verdades profundas: (1) existe lo espiritual. Una explicación materialista es una explicación miope porque minusvalora la experiencia directa, subjetiva; (2) lo espiritual está en nuestro interior; (3) el hombre se ha desvinculado de esta faceta espiritual; (4) existe un camino para volver a encontrar la armonía; (5) al final del cual se produce una liberación o renacimiento; (6) en el que se supera el sufrimiento; (7) y se hace posible una verdadera relación de amor con todos los seres sensibles. La entrevista no tiene desperdicio.
Agradezco a GregorioSamsa que me la haya dado a conocer.
La vida como obra de arte
Noviembre 15, 2007 a 12:25 pm (13. Lo último)
Es tan cierto que existen ejemplos de cultura entre muchos animales como que la cultura del ser humano no tiene parangón en la naturaleza. Es en virtud de esta cultura que puede hablarse en el hombre de un sentido moral y, por consiguiente, está al alcance del hombre participar de un altruismo verdadero, gratuito, que no busca contrapartidas. Un altruismo cuya dinámica no es mecánica, sino creativa. El resto de los animales reaccionan de manera instintiva y su condicionamiento biológico es notable. Es evidente que también el hombre se encuentra condicionado en este sentido, pero es precisamente gracias a su evolución cultural que puede reconocer tales condicionamientos y, al mismo tiempo, permanecer fiel a una jerarquía de valores que él mismo se impone. En esto consiste la libertad. Al contrario de lo que pueda parecer, la libertad no es la ausencia de los condicionamientos, pues sólo en presencia de ellos tiene sentido afirmar nuestra capacidad de elección. Por supuesto, la libertad no consiste en abandonarse a ellos, ignorarlos, y entregarnos a una vida instintiva, puramente hedonista, eligiendo no adueñarnos de nuestras elecciones. Una vida en la que delegamos nuestra capacidad de elección en otros. Domados por nuestra sociedad, por ejemplo. La renuncia a la libertad, me temo, es una actitud común y fácil, al menos en nuestros días, porque a la libertad se la teme y se la teme porque sólo siendo libres somos moralmente responsables. Una forma sutil de renunciar a la libertad es abrazar un materialismo ciego a través de la negación de la propia experiencia subjetiva del libre albedrío o la afirmación de un puro determinismo biológico acorde con nuestra ciencia, pretendidamente objetiva. Incluso si la libertad fuese una ilusión, sólo quien vive el sueño podría ser libre. A diferencia del resto de animales, el hombre se ve llamado a introducir distinciones en lo que le rodea. Demostrando con la vida propia que no todo da lo mismo, el hombre se adueña de su vida y el futuro se le presenta abierto. Entonces introduce el color, apasionadamente crea sobre el lienzo de la vida, modifica la forma del universo en su interior, desde su corazón. Un prisionero puede así ser libre. Y es que está en nuestra mano el hacer de nuestras vidas una pequeña obra de arte en armonía con la belleza que no te has negado distinguir.



