Hace unos días, la administración tuvo a bien indemnizar a un paisano por la tala de un árbol centenario que habitaba en sus tierras. El daño colateral, la desaparición de uno de los árboles más antiguos de la región, el llamado Carballo das Lagas, se debió a las obras necesarias para la realización de una de las más maravillosas construcciones de la humanidad, la carretera Nadela-Sarria, en Lugo. Por supuesto, el pago estuvo a la altura del sacrificio. Las autoridades consideraron que aquel árbol, que durante cientos de años había dado cobijo y fuerza de espíritu a quien pasara por allí, valía 25 €. Esto es sólo un poco menos de lo que cuesta un libro sobre cómo mantenerse en forma escrito por la mismísima Jane Fonda. El árbol más viejo del mundo se llamaba Prometeo y al parecer fue talado por otra lumbrera, un becario que trabajaba para un especialista en dendrocronología. A este extraño ser de neuronas ermitañas se le concedió el permiso de asesinato con el fin de llegar a conocer la edad de la víctima con la mayor exactitud posible. La muerte era inevitable para garantizar el rigor científico, ya que de otra forma ¡la criatura aumentaría su edad después de la datación! Dicen que tenía 4.862 años cuando ocurrió. Se trataba de un pino de Bristlecone que habitaba las Montañas Blancas en California. Actualmente, se cree que el más viejo de los árboles es otro miembro de la misma especie que se halla en la misma región. Un pino denominado Matusalén. Afortunadamente, esta fantástica naturaleza no se matado todavía, a pesar de que su edad se ha estimado precisamente en 4.789 años. Con un poco de suerte a nadie se le ocurrirá talarlo aunque se sospeche que podría batir el récord. Así, su localización exacta se mantiene en secreto, quizás protegido de becarios cuya contribución al país debiera quedar restringida a mantener la boca ocupada en el despacho oval. De entre las experiencias más bellas que he tenido en mis escasísimos viajes, se encuentra la visita a un bosque de secuoyas milenarias en el norte de California. A riesgo de parecer estúpido, añadiré que supuso para mí un encuentro casi místico. Hubo un tiempo en que esas tierras de Big Foot tenían más de 700.000 hectáreas. Los bosques fueron diezmados por las compañías madereras, pero todavía hoy albergan ejemplares magníficos como el General Sherman, una secuoya de más de 2.000 años de antigüedad, 83 metros de altura y un perímetro de más de 30 metros. Pesa más de 2.000 toneladas y su volumen alcanza los 1.485 metros cúbicos, por lo que está considerado el ser vivo más grande del mundo. El árbol más alto del mundo forma parte de tales bosques y mide 113 metros. Es una secuoya roja, llamada Gigante de la estratosfera, descubierta en el año 2000. Hace poco más de un año se han descubierto, también en California, tres secuoyas que podrían ser incluso más altas. La más elevada de ellas se llama Hiperión con una altura estimada en algo más de 115 metros. Hasta semejantes alturas ascendió una bella mariposa de 23 años, Julia Hill, que se encaramó a una secuoya de 1.800 años llamada Luna. Vivió en la luna con los pies lejos del suelo, es decir, verdaderamente, durante un total de 738 días. No se bajó hasta conseguir la renuncia de la compañía maderera que amenazaba con talar aquel bosque milenario. Mientras algunos continúan negándose la vida por la bolsa, otros, como Julia, han sentido siempre que somos sostenidos por las ramas del árbol de la vida.
Solamente Mafalda
Enero 31, 2008 a 9:11 am (04. Cuarto de las letras)
Si piensan que estoy pensando lo que piensan que estoy pensando, están muy equivocados. Yo opinaría que…, pero mejor no tocar el tema ¿no?, pues siempre es tarde cuando la dicha es mala. Lo malo de la gran familia humana es que todos quieren ser el padre. Lo malo son la mayoría de las minorías, pero lo peor es que el empeoramiento empieza a empeorar. ¿Así que volverán las oscuras golondrinas? ¡estaba informado el Bécquer ese!. Es verdad que en todas partes se cuecen habas, pero es que nadie se anima a estrangular al “maitre”, pues aunque requiramos libros para ser libres, más vale Fidel en mano que intelectual volando. ¿Y si en vez de planear tanto voláramos un poco más alto?. Y digo yo…, ya que es tanto lío cambiar las estructuras… ¿no se podría por lo menos darles una pintadita? ¿o ni eso?, porque una cosa es un mañana mejor y otra un “¡uf! mejor mañana”. La vida es linda, lo malo es que muchos confunden lindo con fácil. ¿Por qué la vida es para unos una foto carné y para otros una superproducción en 70 mm? Prohibido pisar el césped, ¿y la dignidad no?, o es que las situaciones embarazosas las trae la cigüeña. No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta. Dios mío, está bien que nos hayas hecho de barro, pero ¿por qué no nos sacas un poco del pantano? Al final triunfa el bien, pero… ¿cuándo salimos del principio, digo yo? No es que no haya bondad, lo que pasa es que está de incógnito. ¿Pensaron alguna vez que si no fuera por todos nadie sería nada? ¿Y no será que en este mundo hay cada vez más gente y menos personas?. No voy a hacer nombres para no cometer la injusticia de un olvido, pero…; hay cada zanahoria por ahí ¡que Dios me libre!. Tenemos hombres de principios, es verdad, lástima que nunca los dejen pasar del principio. Parece que la cosa es tomar lo artificial con naturalidad. Curioso, uno cierra los ojos y el mundo desaparece. ¿Saben qué les digo?, que este mundo es una sopa.
Sirva de pequeño homenaje a Quino
¿Dónde se originó la vida?
Enero 30, 2008 a 8:46 am (03. Trespacio)
En otro lugar manifestábamos nuestra sorpresa ante la rapidez con que surgió la vida en la Tierra. Aunque se sospecha que llegó a nuestro planeta desde Marte en el interior de meteoritos, investigaciones recientes sugieren que los componentes fundamentales para la vida ya se encontraban en el espacio exterior, de tal forma que pudo originarse a lo largo de miles de millones de años en los mismos lugares en los que actualmente se forman las estrellas y los planetas. Entonces la vida se habría originado con nuestro Sistema Solar. Estos lugares son nubes de polvo denominadas nubes moleculares gigantes o GMC. En ellas se han detectado hasta la fecha más de un centenar de moléculas orgánicas. La presencia de agua, amoníaco, y todos los reactivos necesarios para la síntesis de aminoácidos fue también inferida de sus emisiones espectrales, y se sospecha la existencia de al menos un aminoácido, la glicina. Las partículas sólidas que rodean a las estrellas en formación, asociadas a las GMC, muestran características espectrales consistentes con la presencia de compuestos aromáticos como el anillo de pirano, que es un componente fundamental de los polisacáridos, así como hidrocarburos aromáticos policíclicos. Ciertos experimentos han demostrado que granos de polvo hechos de moléculas detectadas en las GMC, y mantenidos a temperaturas cercanas al cero absoluto, generaban de manera espontánea vesículas parecidas a membranas cuando eran irradiados con luz ultravioleta y calentados en agua líquida. En el interior de tales vesículas se formaron diferentes moléculas orgánicas completamente nuevas. Se cree que buena parte los componentes fundamentales para la vida pudieron haber viajado desde el espacio exterior hasta la Tierra en cometas y meteoritos. De hecho, diferentes compuestos aromáticos ya se detectaron en el cometa Tempel-I, una vez que la sonda Deep Impact se hizo estrellar contra él en 2005; y en el interior de varios meteoritos se han encontrado aminoácidos, azúcares y ácido carboxílico. Además, muchos de ellos contienen schreibersita, un mineral que en contacto con el agua produce una variedad de compuestos de fósforo que incluyen algunos parecidos al que compone el ATP. En la actualidad, la Tierra recibe cada año unas 300 toneladas de material orgánico procedente de polvo cometario, así como unos 10 kilos de materia orgánica protegida en el interior de meteoritos. Lo cierto es que si las “semillas de la vida” empezaron a formarse en las GMC, prácticamente todos los planetas habrían sido sembrados con ellas, lo cual no sólo implica que la vida podría ser común en el Universo, sino que en todas partes estaría basada en los mismos componentes fundamentales.
Una bóveda ruinosa
Enero 29, 2008 a 4:03 pm (03. Trespacio)
A las ocho y media de hoy, hora del meridiano de Greenwich, un asteroide de unos 150 metros de diámetro recorre las proximidades de este planeta, que tanta paciencia demuestra con nosotros. Está pasando a unos 500.000 kilómetros de distancia, lo cual no es mucho más que la distancia que nos separa de la luna, unos 384.000. Sin embargo, sólo será visible durante un corto período de tiempo con la ayuda de un telescopio sencillo. Se ha estimado que existen unos 7.000 objetos similares en las proximidades de la Tierra, pasando cualquiera de ellos a una distancia relativamente cercana una vez cada cinco o diez años. El tiempo medio de separación entre impactos catastróficos por asteroides es de unos 37.000 años. No obstante, el asteroide que pasará más cerca de la Tierra será Apofis, y lo hará un viernes 13. Concretamente, el 13 de Abril de 2029. Se trata de una roca descomunal con unos 300 metros de diámetro y 46 millones de toneladas. Los científicos aseguran que no chocará contra la Tierra, lo cual es un alivio, ya que la energía del impacto sería comparable a la caída de 60.000 bombas atómicas como la arrojada sobre Hiroshima. Con todo, semejante guijarro pasará a poco más de 36.000 kilómetros de la Tierra, esto es tan cerca como se encuentran algunos de los satélites artificiales puestos en órbita. Pasará tan cerca que será visible a simple vista, al menos desde Europa, Africa y Asia. Se observará cruzando el cielo un punto tan brillante como la estrella de brillo más débil de la Osa Mayor, un espectáculo que no se ve en mil años. ¡Por Tutatis! que el cielo no caiga sobre nuestras cabezas ni hoy ni nunca.
Arco iris mitológico
Enero 29, 2008 a 9:09 am (10. Diezmito)
El rojo es el color de la vida, que si es derramado significa la muerte. Es el color de la pasión y del deseo. Es también el color de la fuerza y del guerrero. El arcano XI del Tarot, La Fuerza, exhibe una capa roja sobre un vestido azul simbolizando una pasión ciega, la justicia eclipsada por la fuerza. Sin embargo, el VIII, La Justicia, esconde un vestido rojo bajo el manto azul. Rojo y blanco son los colores de Jehová e ilustran su amor y pureza, pero también su fuerza. En oposición al calor del rojo está el más frío de los colores, el azul. Es el color del cielo, de lo divino, de lo más alejado de la tierra y del hombre. Es el color de la sabiduría. Para los egipcios era el color de la verdad. El azul y el blanco son los colores de la Virgen María, y expresan el ascenso al cielo de la pureza en la tierra, luego también simboliza la virginidad. Todavía hoy en algunos pueblos polacos se pintan de azul las casas que albergan a una mujer preparada para casarse. El azul se opone al rojo, pues supone la renuncia al deseo. Color de la renuncia, del vacío y de la sabiduría. Pero cuando la fuerza impetuosa del rojo se mezcla en idéntica proporción con la sabia carencia del azul, se obtiene el violeta, el color de la templanza, que es la pasión equilibrada con la sabiduría. El arcano XIV del Tarot, llamado La Templanza, representa a un ángel que tiene en las manos dos vasos, uno azul y otro rojo cuyos contenidos son mezclados. En la Grecia clásica, el acto de verter de un vaso a otro simbolizaba la reencarnación. El violeta es también símbolo del renacimiento. Equidistante entre el rojo y el azul, se halla el verde. Entre el calor y el frío extremos habita un color refrescante, tranquilizador, muy humano, pues se aleja tanto del sentimiento descontrolado como de la insensibilidad. Entre el invierno azul que todo lo hiela y el tiempo estival que todo lo seca, surge la primavera de prados verdes, y con ella una nueva esperanza de fertilidad. Verde es así el despertar de la vida, el color de la esperanza y de la longevidad. Para los musulmanes es el color de la salvación y del conocimiento. El verde esperanza que inspira el conocimiento estaba en las togas de los médicos de la Edad Media, es el color de los boticarios que fabrican el medicamento, y su efecto calmante se impone en nuestros quirófanos, de los que esperamos salir a salvo. Si el verde simboliza una larga vida, el amarillo es el color de la eternidad, el color de los dioses. Reyes y emperadores lo adoptan para afirmar el origen divino de su poder. Pero con frecuencia su orgulloso amarillo es pálido, que en el Islam simboliza la decepción, y en el teatro chino indica cinismo y crueldad, enfrentándose al rojo que es sinceridad y lealtad. La lealtad decepcionada es el naranja, que a veces representa a la lujuria. En Japón, el rojo es símbolo de fidelidad y de dicha. Aunque los soldados llevan a veces un cinturón rojo como muestra de lealtad al país, los hombres japoneses casi no usan este color, lo que se me antoja sospechoso.
“Zelig”
Enero 25, 2008 a 10:16 am (07. El séptimo arte)
Esta película dirigida, escrita y protagonizada por Woody Allen es un falso documental sobre el camaleónico Leonard Zelig. Se trata de una de las obras más divertidas de este cineasta genial, pero, al mismo tiempo, extraordinariamente crítica. Una historia sobre la falta de identidad del ser humano y de cómo el hombre de nuestro tiempo ha renunciado a ser uno mismo para buscar el reconocimiento de los demás. Como ha dicho el señor Allen, “la gente tiene una terrible tendencia a decir cosas que agraden a sus amigos”, pero el problema no queda ahí. Las personas suelen inventar un yo para satisfacer las expectativas del grupo y así establecen una relación muy particular consigo mismas. Es común que las personas se confundan con las gentes. Asumiendo pensamientos, emociones, aspecto y comportamientos que no le son propios pretenden conseguir el reconocimiento ajeno. Reducen su propia identidad a ser una mercancía que venderán a terceros para conseguir otros fines que juzgan más importantes. Al no comprender la realización de su propia persona como un fin en sí mismo, sino como un medio para obtener cosas, quedan reducidas a ser un objeto entre objetos. Estas personas sólo podrán relacionarse con los demás de la misma manera que se tratan a sí mismas, por lo que suelen ser manipuladoras. Por supuesto son desgraciadas, pues han renunciado a sus posibilidades de libertad no siendo ellas mismas, sino lo que otros esperan de ellas. Lo dramático del asunto es que semejante alienación suele ser inconsciente y, probablemente, tiene mucho que ver con una autoestima maltratada. Afirmar la propia singularidad supone asumir riesgos, pues no gustará a todo el mundo, y servirá como espejo del ridículo mimetismo del que se asusta ante el abismo de su propio interior. Sospecho que “Zelig” está muy influenciada por las tesis de los principales freudomarxistas, especialmente Fromm. En cualquier caso, me parece que pone el dedo en una de las llagas más profundas de nuestra sociedad capitalista, que ensalza el valor de las cosas, que a todo pone un precio, donde todo ha de ser útil, y donde lo que más importa es el producto. Una herida que, en mi opinión, podría desangrar nuestro futuro. (***)
Fantasía que cuece la cruda realidad
Enero 25, 2008 a 9:13 am (02. Doshechos humanos)
Veamos los últimos proyectos de algunos de los cineastas americanos más influyentes, los mismos que nos hicieron disfrutar con la violencia de “Uno de los nuestros”, “El padrino”, “El precio del poder”, “La lista de Schindler” y “Platoon”. Martin Scorsese está trabajando en “Shutter Island”, de nuevo con Leonardo DiCaprio. En principio, la trama se ambienta en los años cincuenta, y lleva por título el nombre de la isla en la que presuntamente se ha escondido un asesino recién escapado de una institución mental. Francis Ford Coppola pronto llegará a nuestros cines con “Juventud sin juventud”, una misteriosa historia de amor basada en la novela del célebre historiador de las religiones Mircea Eliade. La película está protagonizada por un actor que me gusta mucho, el señor Tim Roth. Brian De Palma volverá con una de gánsters. A falta de ideas, ha decidido resucitar a los Intocables y, como no, a Alfonso Capone. Steven Spielberg trabaja en una película de ciencia ficción, “Interestelar”, basada en algunas especulaciones derivadas de la Teoría General de la Relatividad, tales como la existencia de agujeros de gusano, estructuras que implican a una cuarta dimensión que puede utilizarse para viajar en el espacio y en el tiempo. El comprometido Oliver Stone trabaja en una película sobre la masacre de My-Lai. Estará protagonizada por uno de los actores que menos me gustan, el señor Bruce Willis. Dejemos los proyectos de fantasía y, sólo por un instante, recordemos los hechos. Vietnam, 1963, los restos de la compañía Charlie avanzan a través de la selva comandados por el teniente William Calley del 20º batallón de infantería del ejército de los Estados Unidos. Buscando milicianos del Vietcong, llegan a la aldea de My-Lai, al sur de Da Nang, pero no encuentran más que ancianos, mujeres y niños. En un ataque de ira, este militar comienza a matar indiscriminadamente y ordena sacrificar al pueblo entero. Inmersos en una vorágine de locura los soldados violan y matan, y no se detienen hasta que atienden a las súplicas del piloto de helicóptero Hugh Thompson. Cuando esto ocurre, ya habían sido asesinados 504 civiles, incluidos 164 niños y 76 recién nacidos. Sólo William Calley llegó a ejecutar a 220 de ellos. Las autoridades americanas mantuvieron oculta la masacre hasta que un periodista dio a conocer las pruebas que permitieron en 1971 el procesamiento de la compañía por un tribunal militar. Los soldados no fueron considerados responsables, ya que obedecían órdenes. William Calley, que durante el juicio dijo “que no había sido para tanto” fue condenado a cadena perpetua, pero tres años después el presidente Nixon le conmutó la pena por un simple arresto domiciliario. Así fueron las cosas. Que les aproveche el cocido.
La serie Fibonacci
Enero 23, 2008 a 9:06 am (05. Quinta esciencia)
Es una serie infinita que comienza como 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144…etc., de tal manera que la suma de dos números consecutivos constituyen el número que ocupa la posición siguiente en la serie. En otro lugar habíamos visto que el cociente entre dos números consecutivos de la serie Fibonacci converge rápidamente en el número áureo: 1, 618033…, ahora es tiempo para destacar algunas propiedades de la misma que te permitirán realizar ciertos cálculos mentales más rápidamente. Así, la suma de los productos de una serie de números Fibonacci siempre es igual al cuadrado del último número. Por ejemplo, la suma de los primeros productos es 1 x 1 + 1 x 2 + 2 x 3 + 3 x 5 + 5 x 8 = 64 = 82. Comprueba, si quieres, que esto es válido para la suma de cualesquiera productos consecutivos de la serie. La suma de todos los números de la secuencia Fibonacci desde el primero hasta aquel que se encuentre en una posición cualquiera n es igual al número que ocupa la posición n + 2 menos 1. Esto significa que uno puede pedirle a alguien que escriba una serie de números Fibonacci que empiece en el uno y que sea tan larga como se desee, que escriba con la ayuda de una calculadora hasta aburrirse, que cuando termine podrás sumar todos los números prácticamente con un vistazo. Por ejemplo, para los diez primeros números de la serie 1 + 1 + 2 + 3 + 5 + 8 + 13 + 21 + 34 + 55 = 143, que es lo mismo que restarle uno al número que está dos posiciones después del 55. Es decir, 34 + 55 = 89; 55 + 89 = 144; 144 – 1 = 143. De nuevo, sólo es necesario hacer dos sumas de dos términos, que te permitirán calcular los dos números siguientes, y después restar la unidad para obtener la suma total de una serie Fibonacci que puede tener tantos términos como se quiera. Esta es una herramienta fantástica, pues considera que los números de este tipo de secuencia se incrementan rápidamente. Pero he aquí que uno puede adivinar todavía más. La suma de diez números cualesquiera consecutivos de la serie es siempre divisible por once, y no sólo eso, sino que es siempre igual a once veces el séptimo número. Por ejemplo, la suma de los diez primeros es 143 que es igual a 13 x 11. A quien le guste jugar con números que compruebe lo que viene. Resulta que el dígito de la unidad en números Fibonacci se repite cada 60 posiciones. Así por ejemplo, en la posición 2 se encuentra el número 1, luego el siguiente número en la serie que termine por uno no se encuentra hasta la posición 62 (el número es 4.052.739.537.881), el siguiente está en la posición 122, el siguiente en la 182, etc. Análogamente, se repiten los dos últimos dígitos con una periodicidad de 300 posiciones, los tres últimos lo hacen con una periodicidad de 1.500, la periodicidad es de 15.000 para los cuatro últimos, y de 150.000 para los cinco últimos dígitos. Cada 1.500.000 se repiten dos Fibonacci con las mismas seis últimas cifras…. ¡Uf!, olvida lo de comprobar esto delante de alguien o el que terminará embobado será tu psiquiatra.
El camino que se mueve
Enero 21, 2008 a 12:28 pm (13. Lo último)
Dice el Tao te king que el hombre es blando y débil cuando nace y que al morir adquiere dureza y rigidez. Que plantas y árboles son tiernos y blandos al nacer, pero al morir quedan secos y enjutos. Por eso, lo duro y rígido va camino de la muerte, mientras que lo blando y débil va camino de la vida. Así, el arma rígida es destruida, el árbol rígido se quiebra. Lo duro y rígido es inferior, mas lo tierno y débil es superior.
Nuestra humanidad, ejemplificada en el respeto a la singularidad ajena, y así en el respeto de uno mismo; en nuestra capacidad de empatía, en los valores de compasión y solidaridad, no incrementará nuestra vulnerabilidad, sino la fortaleza de nuestro interior. La tierna espontaneidad del niño que todavía atesore el adulto será el apoyo fundamental de una vida en libertad. A lo largo de la vida morimos un poco en cuanto ganamos en dureza, porque lo que no es tierno carece de flexibilidad y no se adapta. Lo que deja de fluir no avanza y el duro se rompe en su violencia, porque la fuerza está en avanzar de acuerdo con todo lo demás. Esto no es dejarse arrastrar como un madero por la corriente, sino llegar a identificarse con el mismo camino que se mueve, y no hay nada más fuerte.
Ceniza imborrable
Enero 17, 2008 a 10:23 am (02. Doshechos humanos)
El otro día escuché por la radio que una bibliotecaria llegó a destruir, al parecer por error, un total de 80 toneladas de libros. Algo así siempre es producto de la necedad humana, aparentemente inagotable, pero suele hacerse de forma deliberada. La historia enseña que la censura está asociada al poder, pues pocas cosas hay tan peligrosas para el tirano como el que la gente tenga acceso a la información y aprenda a pensar por sí misma. Un claro ejemplo de cómo la lectura es a veces percibida como una amenaza del statu quo fue su prohibición para los negros, tanto esclavos como hombres libres, que no se levantó en los Estados Unidos hasta mediado el siglo XIX. En nuestro tiempo, la palabra escrita se prohíbe menos de lo que se usa para tergiversar y deformar la realidad en favor de intereses egoístas. En el año 411 a.n.e., las gentes de Atenas quemaron las obras de Protágoras. Dos siglos después, el emperador chino Shih Huang-ti quemó públicamente todos los libros de su reino con el fin de impedir que la gente leyese. Augusto prohibió a Ovidio; Calígula ordenó la quema de las obras de Homero, Virgilio y Tito Livio, y Diocleciano ordenó quemar todos los libros cristianos. En el siglo IV Atanasio, obispo de Alejandría, ordena la destrucción de todo escrito inaceptable en su privilegiada opinión. Los libros válidos llegarían a constituir el Nuevo Testamento. El 10 de Mayo de 1933 pasa a la historia por la quema de 20.000 libros por parte de los nazis. Espectáculo aclamado por una muchedumbre de 100.000 personas. Entre los autores cuyas obras fueron despreciadas se encontraban Freud, Marx, Brecht, Hemingway o Einstein. En 1987 el dictador Augusto Pinochet manda quemar 15.000 copias de la primera edición de la obra de Gabriel García Márquez “Las aventuras de Miguel Littín”. Pinochet ya había censurado en 1981 el Quijote. No hay dictadura sin censura, como sabemos bien en España. En 1559 el Santo Oficio de Roma publica el “Indice de los libros prohibidos”, que no se suprimirá hasta 1966. Todas las obras de Diderot, Zola, France, Balzac, Gide, Sartre, Maeterlinck, Rabelais, Bergson, Descartes, Hume o Erasmo, se incluyeron en él. Los había tan escandalosos que ni siquiera se incluían. Entre tales autores poco menos que demoníacos estaban Nietzsche o Marx. En el Indice fueron incluidas obras específicas tan notables como “Los Ensayos” de Montaigne, “El contrato social” de Rousseau, las novelas de Stendhal, “Los miserables” de Victor Hugo…etc., incluso algunas obras de Santa Teresa. Por supuesto, el marqués de Sade. La lista es casi interminable. En 1872 se funda en Nueva York la Sociedad para la erradicación del vicio, fundada por Anthony Cosmstock. Este hombre se jactaba de haber destruido 160 toneladas de libros. Fue el responsable de 16 suicidios y consiguió condenas de culpabilidad para casi 4.000 personas a lo largo de 41 años de actividad incansable. Entre los autores malditos se encontraban Bocaccio, Whitman, Shaw o Tolstoi. En 1980 los padres del condado de Hawkins, denunciaron a las escuelas públicas del Estado de Tennessee por la perniciosa literatura utilizada en la educación de sus hijos. Entre los libros pecaminosos se encontraban “La cenicienta”, “Rizos de oro” y “El mago de Oz”. Lo cierto es que sería imposible relatar todas las obras censuradas en algún momento de la historia. Es muy posible que si se hubiesen destruido todas, no quedaría otra cosa para leer que los libros de Jaime Peñafiel.

