A comienzos de los años 80 los Estados Unidos llevan a cabo una serie de acciones terroristas en Libia. La mayoría de los medios de comunicación elogiaron aquellos ataques como una respuesta eficaz al terrorismo apoyado por Muammar el-Gaddafi. Entre los escombros de un edificio de la ciudad de Trípoli, que había sido derrumbado durante uno de los últimos bombardeos, se encuentra una carta manuscrita de una niña de siete años. La familia de la niña había sido educada en América. Aquella carta iba dirigida al presidente norteamericano y decía así:
Querido Sr. Reagan:
¿Por qué mató a mi única hermana Rafa y a mi amiga Racha, que tiene sólo nueve años, y a mi muñeca Strawberry? Es verdad que usted nos quiere matar a todos porque mi padre es palestino y usted quiere matar a Gaddafi porque él quiere ayudarnos a volver a la casa y al país de mi padre.
Me llamo Kindia.
El matrimonio Reagan acostumbraba a leer en público cartas infantiles, mas no acabamos de comprender por qué esta fue silenciada.

