Descubrimiento uno
No te anticipes a la realidad por llegar, pues es un espejismo. No visualices futuribles que no puedes controlar. Obra según lo que esté en tu mano. Lo que está lejos no existe, no lo vas a acercar con tu lamento, no lo vas a controlar desde la distancia. Deja que las cosas se acerquen a ti con su propio movimiento, alejando el ansia de control. Hacer esto es respetar a los demás porque si algo está lejos de ti es porque está cerca de otro. Las cosas llegarán a ti agitadas por los demás y cuando eso ocurra habrá llegado tu tiempo. La acción es siempre inmediata. No darse cuenta de esto es causa de angustia. Espacio y tiempo son aquí lo mismo. Sin embargo, anticípate a lo irreal, visualiza escenarios imposibles. Sueña. Porque los sueños se alimentan de confianza serena, engordan, y maduros se desprenden de tu cuerpo como la realidad por llegar, el espejismo liberado que un día, tal vez, arribará a tu vera.