Skip to content

Prostitución

abril 4, 2007

Es indudable que la prostitución es un fenómeno de consumo eminentemente masculino y que supone una agresión a la mujer que, en mi opinión, no debería ser tolerada. Se trata de un modo de violencia tristemente opaco en la sociedad que nos toca vivir. Defenderé una serie de argumentos “desde la izquierda” en favor de la tesis de que una hipotética legalización de la prostitución, algo que reclaman distintos colectivos de prostitutas y es habitualmente considerada una demanda progresista, sería un fracaso de todos. Me dirijo a las personas bienintencionadas con las que discrepo sobre este asunto y que con la defensa de la legalización tratan de mejorar las condiciones de las prostitutas. Ambos posicionamientos admiten que las mujeres que ejercen la prostitución son víctimas de las mafias, pero sólo uno de ellos pone el acento en que estas mujeres son también víctimas del cliente y de la sociedad que lo ampara. En mi opinión, no deberíamos tolerar que haya hombres que compren el derecho a utilizar a otra persona como un objeto, incluso si esto fuese aceptado por la persona utilizada. Admito que el otro se nos presenta como un objeto, pero encuentro muy diferente el afirmarlo y reducirlo a un instrumento para mi uso. Sin embargo, intentaré dejar al margen argumentos puramente morales para, simplemente, resaltar lo que me parecen incongruencias insospechadas por aquellos que abogan por la legalización de esta actividad. Según una encuesta reciente del Instituto Nacional de Estadística, más de 600.000 hombres hicieron uso de prostitutas durante el año anterior a la encuesta. La policía estima que el 85% de las prostitutas españolas son obligadas a ejercer la prostitución y que la mayoría de ellas son inmigrantes. Intuyo que la vulnerabilidad de muchas de las mujeres “no obligadas” está siendo aprovechada. Lógicamente, aquellas personas que reclaman la legalización de esta actividad, mejores condiciones de trabajo, cotización a la Seguridad Social, etc. se están refiriendo a esa minoría que asume libremente esta actividad como su trabajo. Personalmente, pienso que dicha minoría sigue siendo víctima de una sociedad capitalista y machista por excelencia, pero eso es otra historia. Por supuesto, estas personas están en contra de que se obligue a la prostitución o se use a menores de edad. Sin embargo, encuentro que su actitud resulta injusta en un mundo donde diariamente se trafican con millones de mujeres y niñas para ser prostituidas. Si se produce esta esclavitud es porque hay una demanda, especialmente en los países ricos, y es la demanda lo que hay que combatir. Al legalizar la prostitución la estamos, sin embargo, protegiendo. Para mí este es un ejemplo claro de incoherencia. Si todavía pensamos que construir un mundo mejor es algo que merece la pena, hemos de perseguir, por supuesto a las mafias, pero también al cliente, y combatir cualquier forma de esclavitud, allí donde se encuentre.

Anuncios

From → 06. Seísmos

4 comentarios
  1. El tema de la prostitución es un tema espinoso, y hemos hablado (en persona, me refiero) varias veces sobre él. Yo soy de los que defiendo su legalización, por que bajo mi punto de vista es imposible acabar con un “negocio” con tanta demanda. Es como el tema de la legalización de las drogas. Creo que nunca se podrá acabar con el tráfico de personas, drogas, armas, por que es un negocio muy lucrativo.
    Y si como bien dices, al menos 600.000 individuos, han utilizado estos servicios, veo muy díficil acabar con el tema a base de prohibiciones y multas. Lo único que conseguirías es sacar el problema de la calle y que no se viesen, pero la prostitución seguiría existiendo.

  2. luciernagas permalink

    Identificar un problema y resolverlo son dos cosas muy diferentes. Básicamente, me he referido a la primera, pues reconozco que no se como solucionar un asunto tan complejo. Sin embargo, dudo mucho que con la legalización haya menos prostitución y menos aún demanda, pues sería el primer paso para presentarla como moralmente aceptable ante la sociedad. Tal vez una actuación integral, que involucre principalmente a campañas de información, educación, y no sólo castigo, constituiría un buen comienzo. Pongamos la solución entre paréntesis y al menos informemos de lo que está ocurriendo, si de verdad tenemos interés en solucionarlo.

  3. luciernagas permalink

    La decisión de acostarse con quien le apetezca debe ser libre para la mujer. En algunos casos, intuyo que en una minoría, la mujer podría decidir prostituirse “libremente”, quiero decir que, aun pudiendo llevar una vida diferente no es ese su deseo. Considero que, incluso en este caso, la mujer está siendo víctima de una sociedad machista y materialista por excelencia, si la razón de “su elección” no fuese otra que el dinero. Disponer del propio cuerpo es un derecho, es verdad. Pero ¿tengo yo derecho a disponer del cuerpo de otro?, muchas veces aprovechando una situación de vulnerabilidad o marginalidad social. Hasta cuando se refieren a “daños colaterales” parece, una vez más, que incluso hay que proteger a la parte fuerte de esta relación, el hombre con su fajo de billetes, esa sociedad a la que me refería. Proteger a la prostituta es para mí permitir su libre elección, y si quiere acostarse con hombres ricos o pobres, que lo haga. En mi opinión, la sociedad debe trabajar porque ninguna mujer sienta como la mejor opción posible, a veces la única para ganarse la vida, el aceptar ser usada por los hombres. Mi postura nada tiene que ver con la religión y no veo a todas las mujeres como hijas, hermanas y esposas, aunque sí las veo a todas como personas.

Trackbacks & Pingbacks

  1. Enrique Meneses » De Putas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s