Skip to content

El estado de la luz clara

marzo 4, 2008

No es otra manera de referirse a un estado americano o a la condición de una mujer. Luz puede estar en estado y dar a luz mañana, pudo haber extinguido el rubor de sus mejillas, que si la lucecita de su vientre brillará como es debido poco me importa ahora. ¡Qué se desmaye! ¡Qué pierda la conciencia!, ya la recuperará luego con efluvios de amino, que a mi no me engaña. No me malinterpreten, no pretendo ser oscuro y menos aún cruel, sino arrojar luz sobre un perderse en la conciencia. El estado de la luz clara no es un estado americano ni se refiere a una mujer embarazada, sino a un monje tibetano. Es un estado que se alcanza en el morir. Se dice que guarda cierto parecido con momentos sutilísimos y breves, que pueden aparecer espontáneamente con el desmayo, el orgasmo, incluso al estornudar. Caer desfallecido durante el orgasmo por ser alérgico al polvo, ¿pueden imaginar éxtasis semejante? Morir de dicha, supongo. Sin embargo, expertos en el arte de la meditación logran inducir a voluntad semejante estado. Así, se han dado casos de monjes que han retenido el estado de la luz en el momento mismo de la muerte. Por ejemplo, Ling Rimpoché, maestro del actual Dalai Lama, permaneció durante trece días en la luz que ilumina el claro al final del camino. Lo más sorprendente de esta situación es que tales personas se encuentran clínicamente muertas, dejan de respirar, pero mantienen la postura meditativa y durante todo ese tiempo el cuerpo no manifiesta signos de descomposición. Algunos científicos, tales como el psicólogo Richard Davidson, han mostrado interés en este fenómeno, pero se trata de algo tan infrecuente… No obstante, sería relativamente fácil, y muy interesante, determinar qué cambios están teniendo lugar mientras uno se aferra a la luz en un instante tan íntimo y singular. En mi opinión, e independientemente de casos extremos, el individuo tiene una capacidad insospechada para influir sobre sus emociones a través de cambios en la fisiología cerebral. De hecho, se ha comprobado que durante la meditación experta se potencia la actividad en áreas del hemisferio izquierdo, generalmente el dominante, las cuales suelen estar relacionadas con la sensación de felicidad y las emociones de bienestar. Se da la paradoja de que el hemisferio potenciado durante la meditación budista es también el más analítico y lógico, en detrimento del no dominante, más sintético y holístico.

Anuncios
Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s