Skip to content

¿Qué es dar?

diciembre 2, 2008

Esta tarde escuchaba a una compañera de trabajo hablar sobre los pequeños sacrificios que se hacen por amor, cosas que sólo gustosamente se hacen al principio de una relación amorosa, pues “esa clase de amor no dura”. Opino que quien habla de esa manera no ha vuelto el amor lo suficientemente razonable para sí o simplemente no lo conoce. En su concepción del amor, que con cierta tristeza observo que es el de la mayoría de la gente, pienso que existen varias confusiones de importancia. La primera de ellas es considerar que amar es fundamentalmente recibir. La segunda es pensar que dar supone un renunciar a algo. La tercera es creer que dando uno traiciona su propia individualidad. Finalmente, se piensa que el amor empieza con un grado de máxima intensidad para luego morir paulatinamente con el tiempo. Sin embargo, lo que ocurre con el amor es exactamente lo contrario: es fundamentalmente dar, un dar que te enriquece como persona, en el que exploras y afirmas tu singularidad. Y el amor supone un continuo aprendizaje. En palabras de Fromm el amor maduro significa unión a condición de preservar la propia integridad y, paradójicamente, esto se consigue dando:

¿Qué es dar? […] El malentendido más común consiste en suponer que dar significa renunciar a algo, privarse de algo, sacrificarse. La persona cuyo carácter no se ha desarrollado más allá de la etapa correspondiente a la orientación receptiva, experimenta de esa manera el acto de dar […] vive el dar como un empobrecimiento. [Sin embargo] dar posee un significado totalmente distinto: constituye la más alta expresión de potencia. En el acto mismo de dar experimento mi fuerza, mi riqueza, mi poder. Tal experiencia de vitalidad y potencia exaltadas me llena de dicha. Me experimento a mí mismo como desbordante, pródigo, vivo, y, por tanto dichoso. Dar produce más felicidad que recibir, no porque sea una privación, sino porque en el acto de dar está la expresión de mi vitalidad.

Anuncios

From → 13. Lo último

4 comentarios
  1. Aprovecha que estás en la cresta de la ola.
    Sin embargo, recuerda que todo ola, siempre llega a la orilla, Y sí hay más olas, pero ninguna es igual a otra.

  2. luciernagas permalink

    De acuerdo, pero más que olas que van y vienen como un capricho de la marea, me refiero a un chapotear como hace el niño en la bañera. Para mantener un mar agitado, un estado de amor continuado, uno debe sentirse responsable, poner la suficiente atención y dedicación que le permita amar sin tapujos. La confianza establece el sustrato necesario para que tenga lugar esa relación dialéctica entre los amantes que se fortalece con el tiempo en la medida en que cada uno se dedique al otro sin sacrificar su integridad, sino precisamente afirmándola en ese dar. Como un diálogo es verdaderamente rico cuando ninguno de los interlocutores se impone al otro, sino que se expresan honestamente y tratan de comprenderse mutuamente confiando en que ambos cooperan en la búsqueda de la verdad. De esa relación surgen nuevos contenidos que no formaban parte de ninguno de los participantes, los cuales contribuirán a fortalecer los vínculos que los unen. Así se trata de una actividad creativa, y todo eso que es nuevo y valioso es algo que tienen en común, algo que siendo singular forma parte de los dos y no pertenece a ninguno, una síntesis de lo diferente. Todo eso que es producto del amor transforma a los amantes, los vuelve mejores. Así por ejemplo, un hijo se me antoja la máxima expresión de amor entre una pareja, seguramente los une y los transforma de una manera que yo ni siquiera puedo imaginar. Supongo que hay olas que van y vienen, pero está en nuestra mano no navegar a la deriva.

  3. Sin embargo, estás relacionando dar con amor (pero el amor de dos amantes, no el amor universal).
    Dar, con viento a favor, no tiene mérito. Dar a tu pareja de las que estás ciegamente enamorado, no tiene valor en sí mismo. Lo realmente valioso es dar a tu enemigo, porque supone un esfuerzo, dar incluso contra tus propias creencias, en contra de tus principios, la disciplina de dar siempre y eso es más complicado (y más meritorio).
    Dar por que sí, por qué no dar siempre.

  4. luciernagas permalink

    Sí, estoy relacionando dar con el amor, y estoy de acuerdo en que el amor es un tema con variaciones. Sin embargo, dar es una constante en cualquier forma de amor. Dentro del amor de pareja, enamorarse es una cosa y amar es otra muy distinta. Si lo primero es necesariamente efímero, prácticamente químico, lo segundo tiene que ver con la voluntad y en este sentido lo intuyo imperecedero. Creo que hay gente que se enamora, vive ese estado de estupidez transitoria del que hablaba Ortega, si no recuerdo mal, y confunde ese estado con el amor. Ese dar con viento a favor al que te refieres y que dices que no es meritorio, no me parece realmente un dar sincero y gratuito. Es un dejarse llevar en una avidez por recibir. Los enamorados a menudo creen que dan, pero en realidad se enredan el uno al otro porque se sienten dependientes. Ese dar es tramposo. Preocupados más por recibir que por otra cosa, se encadenan a su pareja con graves declaraciones de amor porque se sienten inseguros. Manifiestan así su temor a perderla. Sin embargo, el enamorado da verdaderamente cuando se preocupa porque su pareja se sienta libre, libre de dejarlo, por ejemplo. Esto no significa renunciar a ella, sino prestar atención a su realización como persona desde la confianza y el respeto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s