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Mi tercera lista, sin repetición

Acción. “La evasión” (1960) de Jacques Becker

Animación. “Up” (2009) de P. Docter y B. Peterson

Aventuras. “Los siete samuráis” (1954) de Akira Kurosawa

Bélica. “La chaqueta metálica” (1987) de Stanley Kubrick

Biografía. “Lawrence de Arabia (1962) de David Lean

Ciencia ficción. “Solaris” (1972) de Andrei Tarkovsky

Cine negro. “Perversidad” (1945) de Fritz Lang

Comedia.  “Delitos y faltas” (1989) de Woody Allen

Comedia romántica. “Annie Hall” (1977) de Woody Allen

Comic/Novela gráfica. “Una historia de violencia” (2005) de David Cronenberg

Deporte. “Marcado por el odio” (1956) de Robert Wise

Drama. “Rashomon” (1950) de Akira Kurosawa

Drama romántico. “El tercer hombre” (1949) de Carol Reed

Gánsters. “Uno de los nuestros” (1990) de Martin Scorsese

Histórica. “El Gatopardo” (1963) de Luchino Visconti

Independiente. “Reservoir dogs” (1992) de Quentin Tarantino

Intriga. “La soga” (1948) de Alfred Hitchcock

Musical. “Cantando bajo la lluvia” (1952) de Stanley Donen y Gene Kelly

Obra de teatro. “Glengarry Glen Ross” (1992) de  James Foley

Temática judicial. “Anatomía de un asesinato” (1959) de Otto Preminger

Terror. “La noche de los muertos vivientes” (1968) de George A. Romero

Thriller. “Fargo” (1996) de Joel Coen

Western. “Solo ante el peligro” (1952) de Fred Zinnemann

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Mi segunda lista, sin repetición

Acción. “Sanjuro” (1962) de Akira Kurosawa

Animación. “Wall.e” (2008) de Andrew Stanton

Aventuras. “Dersu Uzala” (1975) de Akira Kurosawa

Bélica. “Apocalypse now” (1979) de Francis Ford Coppola

Biografía. “Ciudadano Kane” (1941) de Orson Welles

Ciencia ficción. “Metrópolis” (1927) de Fritz Lang

Cine negro. “Sed de mal” (1958) de Orson Welles

Comedia.  “Con faldas y a lo loco” (1959) de Billy Wilder

Comedia romántica. “Manhattan” (1979) de Woody Allen

Comic/Novela gráfica. “Una historia de violencia” (2005) de David Cronenberg

Deporte. “El golpe” (1973) de George Roy Hill

Drama. “Persona” (1966) de Igmar Bergman

Drama romántico. “Casablanca” (1942) de Michael Curtiz

Gánsters. “El padrino” (1972) de Francis Ford Coppola

Histórica. “Kagemusha: la sombra del guerrero” (1980) de Akira Kurosawa

Independiente. “Malas Tierras” (1974) de Terrence Malick

Intriga. “El sueño eterno” (1946) de Howard Hawks

Musical. “La novia cadáver” (2005) de Tim Burton

Obra de teatro. “Doce hombres sin piedad” (1957) de  Sidney Lumet

Temática judicial. “Testigo de cargo” (1957) de Billy Wilder

Terror. “Nosferatu” (1922) de F.W. Murnau

Thriller. “La noche del cazador” (1955) de Charles Laughton

Western. “Johnny Guitar” (1954) de Nicholas Ray

Mi lista, Lughnasad

Después del sufrimiento causado por la obligación de decidirme por una única película por género (de hecho, más tarde intentaré escribir una lista equivalente sin compartir con esta ni un solo título), aquí os entrego mi lista de películas favoritas. He realizado ligeras modificaciones en la categorización expresada en la idea original, que tomé de Zentolos, y me he negado a establecer “la mejor película de la historia del cine”, pues opino que esa película no se ha hecho ni se hará jamás.

Acción. “Yojimbo” (1961) de Akira Kurosawa

Animación. “El viaje de Chihiro” (2001) de Hayao Miyazaki

Aventuras. “El tesoro de Sierra Madre” (1948) de John Huston

Bélica. “Senderos de Gloria” (1957) de Stanley Kubrik

Biografía. “Toro Salvaje” (1980) de Martin Scorsese

Ciencia ficción. “Blade Runner” (1982) de Ridley Scott

Cine negro. “El crepúsculo de los dioses” (1950) de Billy Wilder

Comedia.  “Ser o no ser” (1942) de Ernst Lubitsch

Comedia romántica. “El apartamento” (1960) de Billy Wilder

Comic/Novela gráfica. “Camino a la perdición” (2002) de Sam Mendes

Deporte. “El buscavidas” (1961) de Robert Rossen

Drama. “Eva al desnudo” (1950) de Joseph L. Mankiewicz

Drama romántico. “Breve encuentro” (1945) de David Lean

Gánsters. “El padrino II” (1974) de Francis Ford Coppola

Histórica. “Ran” (1985) de Akira Kurosawa

Independiente. “Sangre fácil” (1984) de Joel Coen

Intriga. “Encadenados” (1946) de Alfred Hitchcock

Musical. “Pesadilla antes de Navidad” (1993) de Henry Selick

Obra de teatro. “La huella” (1972) de  Joseph L. Mankiewicz

Temática judicial. “Matar a un ruiseñor” de Robert Mulligan

Terror. “Psicosis” (1960) de Alfred Hitchcock

Thriller. “Atraco perfecto” (1956) de Stanley Kubrik

Western. “El hombre que mató a Liberty Valance” (1962) de John Ford

La Gran Verdad

Me disponía a escribirles sobre abejas. Sobre cosas maravillosas que sus sociedades realizan de manera colectiva, incluyendo las celdas con la disposición geométrica óptima que integran sus paneles. Pero, en su lugar, he decidido contarles la Gran Verdad que se está desvelando: la lucha incansable de la derecha española contra los terroristas y aquellos que se denominan a sí mismos demócratas, pero que no dudan en procurar el poder mediante lo que sea, incluyendo el ataque más vil a nuestra querida democracia o la fragmentación de esta grande y única nación que es España. El Partido Popular jamás negoció con ETA. El Gobierno de Aznar se reunió con ellos para decirles que no negociaban. Es evidente que el terrorismo necesitaba de un cambio de Gobierno en este país para satisfacer sus intereses. Así es como los socialistas llegaron al poder de la mano de ETA, y los pobres sospechosos de terrorismo islámico sirvieron de cabeza de turco, nunca mejor dicho. El siguiente paso, según la inteligencia terrorista, consistiría en acabar con la derecha de este país, sólo así lograrían romper España. Los socialistas debían cumplir su parte del trato, y el juez Baltasar Garzón y el Ministro Bermejo fraguaron el complot en una cacería. El principal aliado de ETA, el Ministro Rubalcaba, lleva tiempo ocupándose de que la policía fabrique pruebas en contra del PP, que sirvan para crear una gran trama de corrupción en la que se vea involucrado este noble partido de manera generalizada. La mentira  Gürtel debía salpicar a todas las Comunidades Autónomas en las que el PP gobierna con mayoría absoluta. Sobre la base de pruebas falsas, Garzón actuaría en contra el PP. Pero he aquí que la verdad siempre se impone en democracia y el cazador terminó cazado. Gracias a la valiente actuación de la señora Aguirre se destapó el caso Gürtel, lo que dejó al descubierto las numerosas evidencias del complot, evidencias que ya deben de estar en manos de un juez verdaderamente al servicio de la justicia, uno de Valencia. Falange Española ya ha llevado a Garzón al banquillo, pues los terroristas no acabarán con los demócratas. Algún día, si Dios lo quiere, esta extraordinaria democracia verá también a Zapatero y a todo su séquito de asesinos de niños rendir cuentas por crímenes contra la humanidad. Se enterrarán sus restos en fosas comunes, serán condenados al olvido, y se hará justicia.

En pie con el puño en alto

Se llamaba una india en la película del sábado. Ese mismo día leía en el diario Público la columna del Gran Wyoming refiriéndose al fascismo que viene. Me quedé de piedra ante lo que denominó “anuncios neofascistas sin fines comerciales” aparecidos de manera recurrente en televisiones “de nuevo cuño” allí donde el PP gobierna con mayoría absoluta. Dice el presentador, yo no los he visto, que en ellos se vierten mensajes, tales como “el socialismo mata”, a la vez que se combinan con imágenes de Stalin, Fidel Castro, Hitler (su inclusión entre los rojos me saca los colores), Mao, y ¡Zapatero! Este último tiene el honor de formar parte de tan selecto grupo, por “matar a cientos de miles antes de nacer”. Por lo visto, en otro de esos extravagantes anuncios aparecen jóvenes de “aspecto progre”, (es de suponer que no vestían un polo azul turquesa) a los que, añade Wyoming, se acusa de estar pensando que hay que machacar a los empresarios o que hay que matar fetos, mas el engendro audiovisual remata con la sentencia “lo importante no es lo que votan, es lo que piensan”. Se supone que las gentes de buena fe deben encontrar evidente la relación entre el socialismo y el genocidio, así como señalar con desconfianza a todo aquel que no piense como ellos, malvado por definición. Me dan escalofríos y náuseas. Todo esto me pone enfermo, la verdad. Es hincarle el diente a la manzana de la sabiduría (pecado), robarle una antorcha a lo dioses (pecado), o morir de inanición en la oscuridad (bendita ignorancia). Desde mi humilde lugar escojo la luz, la libertad, la responsabilidad, el conocimiento, el hombre. El espíritu que me anima es el crítico, que es el único que duda, tornándose la paloma inmaculada en lechuza variegada. Y es que sólo por la boca del necio brota el fruto envanecido del dogmatismo. Intoxica su halitosis repartiendo putrescina y cadaverina por doquier. Pero si el sábado era un mono de piedra, escribiendo estas líneas para arrojar en mi Intifada particular rompía el monolito, y bailando con lobos me sacudía el pestilente aire del fascismo.

Disculpen la insistencia

Pero resulta que finalmente habrá acuerdo entre el Gobierno y las Comunidades Autónomas para reducir su déficit público, a pesar de que los presidentes de aquellas en las que gobierna la oposición se abstuvieron en la votación correspondiente. Explican su falta de coherencia afirmando que están de acuerdo, pero que la propuesta del Gobierno adolece de falta de concreción. Y es que cada Comunidad elaborará su propio plan de austeridad, que el ejecutivo deberá validar. Con el PP no dejan de surgir interesantes contradicciones y no me refiero sólo a la abstención. Veamos otro ejemplo. La Comunidad de Madrid ya se ha apresurado a proponer medidas como la “congelación” de la Ley de Dependencia, pero precisamente en las Comunidades donde Gobierna el PP, muy especialmente en Madrid, dicha ley se aplica con un retraso vergonzoso, cuando no fue atrapada en una urdimbre de trabas. Así pues, sugieren la congelación de una ley que en su ámbito competencial ya habían convertido en frígida. Este tipo de propuestas eran previsibles, pues se les ve el plumero tan pronto se agachan por dinero. Dado que Zapatero se ha apresurado a afirmar que el gasto social no se toca, el PP no podrá exigir sacrificios a los pensionistas, los parados, los enfermos o los excluidos. Tendrá que buscar a otros desgraciados, tal vez entre aquellos que considerando intereses electoralistas se abstienen de arrimar el hombro.

Más sobre el Partido Populista

La Comisión Europea acaba de hacer público su informe, que considera las intenciones de cada país, incluido España, para reducir el déficit público. Europa, mayoritariamente conservadora, dice que la subida del IVA no basta, que las previsiones españolas son demasiado optimistas, que hay que hacer mayores esfuerzos para conseguir la reducción hasta el 3% para el 2013. En particular, es necesario reducir el déficit local y de Comunidades Autónomas. Pero he aquí, que tenemos un partido de derechas que critica una medida de derechas simplemente porque la hace el Gobierno. Con una derecha como esta, que en todo momento parece tener las elecciones entre ceja y ceja, ¿será posible un acuerdo sobre las cuentas de las Comunidades Autónomas?, porque un pacto en este sentido resulta imprescindible para reducir la deuda pública. Y es que el PP no sólo es el principal partido de la oposición, también es un partido que gobierna. Vivimos en un país donde se sigue identificando al tramposo con el listo. Donde tanta gente realiza verdadera ingeniería para pagar a Hacienda lo menos posible dentro de la legalidad y que no le importaría hacerlo fuera de ella si pudiese o supiese. Que observa la política como una actividad esencialmente corrupta y no como un servicio a la comunidad. Un país cuya economía sumergida es de profundidades insondables y donde pagar en B está al orden del día. Luego, ¿cómo es posible que el candidato a la presidencia de un partido que, más tarde o más temprano gobernará este país, se refiera a la subida de impuestos como un “sablazo”? ¿Cómo es posible que la presidenta de todos los madrileños llame a la rebelión popular frente a una subida de impuestos aprobada por el Parlamento? ¿Cómo es posible tanta irresponsabilidad? En lugar de hacer el ejercicio de pedagogía democrática que esta sociedad necesita de sus políticos, que nos ayude a entender los impuestos como una herramienta de solidaridad y desarrollo colectivo, echan leña al fuego satisfaciendo la ignorancia del populacho. Sospecho que la cultura democrática es todavía una asignatura pendiente para muchos, que se dicen así mismos demócratas, entre los que integran un partido que se levantó, no lo olvidemos, sobre la alianza que el movimiento franquista quiso establecer con el pueblo español. Un partido que todavía alberga en su seno el nicho ideológico que en otros países europeos ocupa la tristemente creciente extrema derecha, explícitamente nacionalista, homófoba y xenófoba. Ese déficit de cultura democrática que observo en nuestra derecha, cristalizada en su ambigüedad y populismo evidentes, se refleja en la notable distancia que la separa de la derecha francesa o alemana, por ejemplo.